miércoles, 15 de septiembre de 2010

Acabar con la adicción al petróleo



El petróleo se acabará en unas pocas décadas, que se va a encarecer y va a suponer un reto para la estabilidad económica y social es un hecho. El problema de la dependencia energética se sigue infravalorando, es esencial para hacerle frente y mitigar las amenazas que el cambio climático supone para la humanidad. Hay que considerar ahora la energía alternativa, hay que anticiparse a la crisis del petróleo, disminuirán los efectos si estamos preparados, es evidente que deberá haber un período de transición energética.

Eliminar de la dependencia del petróleo es abandonar nuestro modelo de desarrollo basado en el despilfarro y el consumo excesivo. Debemos tender un puente entre dos mundos, el viejo, marcado por la dependencia de los combustibles fósiles, el nuevo movido por una energía verde 100% y por tanto renovable 100%. También supone una autosuficiencia energética, es hora de dejar atrás las guerras por el control sobre el petróleo y el gas. Desde Oriente Medio hasta Asia Central, Angola, Birmania, las grandes empresas como Total han participado directa o indirectamente a la explotación de los pueblos.

Hay que anticiparse, hay que actuar con inventiva y voluntad política. La energía nuclear representa sólo el 2% del consumo energético en el mundo y no va a resolver nada. No vamos a construir miles de reactores nucleares, de inmediato y en todo el mundo - incluso en zonas de guerra o en zonas expuestas a terremotos. No hay plutonio para abastecernos. Además de los serios peligros: la acumulación de residuos inmanejable sigue sin resolverse, riesgos por accidentes como Chernobil siguen siendo una amenaza permanente, y el de la tenencia de armas nucleares y posible uso gracias a esa tecnología.


Una nueva política energética basada en el concepto de "Microrredes" es posible. Siempre es más fácil y más eficiente reducir nuestro consumo de energía de tratar de producirla más cerca. No necesitamos grandes proyectos faraónicos, caros y delirantes, la eficiencia y la simplicidad mejorarán la gestión de energía de diferentes fuentes renovables. Hay que implicar a nuestra movilidad mediante la adaptación de nuestros modos de transporte de mercancías y de personas, ubicación de nuestras actividades económicas y producir de manera diferente. La rehabilitación de las viviendas, el desarrollo regional equilibrado, el fortalecimiento de los reglamentos existentes para reducir el consumo de los electrodomésticos y los vehículos privados – ganaremos en: ahorro de energía, reducción de la pobreza energética y crearemos empleo.

Las energías renovables son el camino a seguir. Una combinación energética sensata y la producción descentralizada, también contribuirá en la vertebración de los territorios, asegurará una producción local de energía para garantizar un suministro no dependiente de los riesgos comerciales, políticos y geológicos.

España, dominada por los grupos de presión no debería perder su papel como potencia en energías renovables. El final de nuestra adicción al oro negro será impuestas por la realidad brutal del Cenit del Petróleo, debemos organizarnos para que no nos veamos de una forma autoritaria desde arriba abocados a perder nuestro bienestar, desde abajo la sociedad concienciada debe pedir la actuación de nuestros políticos y gobernantes.

Los ecologistas optamos por una solución suave y menos traumática, necesitamos un compromiso de transición energética.

Rosa Burgos

lunes, 13 de septiembre de 2010

Las relaciones internacionales y los Verdes



Esta faceta de la vida entre los países y pueblos del mundo está muy lejos del paradigma ambientalista.

Cada país puede vivirlas desde su ombligo lo que se ha venido llamando la "realpolitik", una política exterior basada en el cálculo de fuerzas e intereses Nacional. Por el contrario, para la escuela "liberal" las relaciones internacionales están basadas en el idealismo, en el sentido de que la idea de los liberales clásicos: en los valores liberales de libre comercio y en promover la paz.
El neoconservadurismo es un avatar de este pensamiento en el sentido de que están defendiendo el poder militar de Los Estados democráticos en las relaciones internacionales, con el fin de establecer un nuevo orden internacional y de imponer sus valores liberales y conservadores (orden público y el respeto de la autoridad).

En 10 años hemos pasado de un movimiento de oposición en Seattle, a un movimiento
propuesta en Copenhague. La alter-globalización encuentra sus credenciales al convertirse en una verdadera fuerza política propositiva. En este marco teórico inventado qué y cómo ponerlo en práctica? Estructuremos las cuestiones: Los principios que guían una política ecologista transnacional

· Una política internacional no es prerrogativa de los estados, sino que debe involucrar a una multiplicidad de actores, como se muestra en la conferencia en Cochabamba o flotilla a Gaza (Los movimientos sociales, ONG, sindicatos, asociaciones, ciudadanos durmientes).
Las cuestiones ambientales afectan tanto los refugiados climáticos y a la disminución de los recursos. El control natural de las tierras cultivables o de las consecuencias del cambio climático, son el centro de hoy como lo han sido los principales impactos geopolíticos de un país. La globalización exige que las políticas sean globales. En esta perspectiva, la cuestión de los derechos de la tercera generación, la relacionada con la protección del medio ambiente, entonces los derechos sociales son una cuestión central.

· Una política internacional no debe basarse en los intereses de un país sino en el del planeta, de ahí la importancia de las estructuras supranacionales y las políticas. Cualquier política internacional debe basarse en el respeto del derecho internacional. Debemos rechazar la "realpolitik" que lleva más a menudo al cinismo político. En lugar de políticas sobre países no democráticos, debemos hacer que políticas estrictas, colocando la ética en el centro de nuestras preocupaciones. El la política comercial no es un sustituto de la política internacional.

Estamos en un mundo multipolar que hay varias configuraciones estratégica. Nos centramos en la política transnacional sobre las políticas internacionales. La superioridad de la política no violenta (boicots, sanciones comerciales...) sobre las políticas con ofensivas militares. Para ello, la Unión Europea es un ejemplo de la construcción de un espacio de paz, frente a las dos guerras mundiales.
Las políticas de regulación financiera y la lucha contra los paraísos fiscales pueden combatir toda forma de trata de personas, las drogas, los desechos tóxicos, el comercio de armas...

Vincular Política de Defensa y Política Internacional.

La guerra es la continuación de la política por otros medios. La Política Internacional ha estado a menudo vinculada a la política de defensa. Las estrategias militares en las democracias han sido a menudo basadas en el adagio "si quieres la paz, prepara la guerra". Tenemos que aplicar otro refrán "si usted no quiere la guerra, prepárese para la paz ". La Unión europea ha demostrado que la construcción de la paz es el mejor garante de los objetivos de paz. "Hacer la paz" requiere exigentes políticas.

Sin embargo, en algunas situaciones hay que definir el modo de aplicar la política militar cuando los civiles están amenazados. ¿Cuáles son los límites de la violencia legítima? El marco transnacional parece más apropiado.

La no-violencia, resolución de conflictos y la prevención

El final está en los medios. Y la no-violencia es una manera de que los ecologistas pondrán en la práctica. Esto no es una postura táctica, es la base de nuestro pensamiento político que se ha pruebado en el pasado: Gandhi contra la ocupación británica en la India, también contra el apartheid Sudáfrica, Martin Luther King contra la segregación en los Estados Unidos, Rugova en Kosovo también, parcialmente, en la caída de las dictaduras en España, Portugal, Grecia, y el Muro cayó en Europa y el retorno de la democracia en América Latina... La Política de La no violencia es una política difícil y exigente. Es fácil criticar la defensa de la violencia política. La violencia trae violencia. Como René Girard ha mostrado en "La violencia y lo sagrado, "la violencia mimética plantea el chivo expiatorio. Es una realidad desafortunadamente, cuando la política antropológica debe oponerse. Toda política basada en Seguridad necesita un chivo expiatorio. Los actos violentos alimentan la violencia de cada uno de los otros, llevando a una escalada de violencia o una reversión de la propia violencia.
Como el Estado tiene la "violencia legítima", la violencia se alimenta de sí misma, y la autojustificación, hace que aumente en intensidad. Estos son los círculos viciosos que hay que romper: la violencia engendra la violencia. Hay que propiciar políticas de prevención de los conflictos, es muy importante para evitar entrar en círculos viciosos de violencia.

¿Las políticas deben ser diferentes en las áreas geográficas? Si hay principios generales, cada política debe adaptarse a la historia de las zonas de su geografía. ¿Qué políticas transversales?
La interconexión de las crisis con las políticas nacionales deben ser coherentes con
las políticas internacionales, como por ejemplo en las negociaciones del clima. Es lo mismo con las políticas de cooperación y desarrollo.

La cuestión de las armas nucleares

Las armas nucleares tienen un lugar especial ya que forman parte del poder. La justificación es el equilibrio de poder entre estados y el terror. Si la justificación durante la guerra fría estaba basada en la capacidad de destruirse mutuamente, esto paralizó su uso. Las amenazas para los verdes no deben ser una guerra nuclear por lo desproporcionado y destructor. ¿Qué políticas hay establecidas para la desnuclearización de Europa?

lunes, 23 de agosto de 2010

Micromachismos


Leyendo el Muy Interesante encontré este artículo que resumo.

Si haces una encuesta a padres y madres sobre lo que quieren o esperan que sean sus hijos e hijas ves clarísimo las diferencias: futbolista, ingeniero, médico frente a enfermera, modelo, ama de casa.
Han hecho estudios en guarderías en los que ven que las cuidadoras atienden antes a los niños que a las niñas de forma inconsciente.
Si un niño se hace daño jugando, los amigos siguen sin prestarle atención. Si es una niña las demás acuden a interesarse por su estado.
En una entrevista a padres y madres de recien nacid@s tod@s con el mismo peso y talla describen a sus vástagos masculinos como robustos, fuertes y bien coordinados mientas que a las niñas como delicadas, bonitas y débiles.
Los seres humanos nos esforzamos contínuamente por comprender el mundo y elaboramos esquemas que incluyen el género.
El lenguaje tiene connotaciones, el castellano (además de tener la deferencia hacia el sexo masculino en el que por un sólo hombre que haya en la estancia el plural debe ser masculino, esto es de mi cosecha) hace diferencias entre las cosas grandes que son masculinas y las cosas pequeñas que son femeninas (tren-bicicleta o furgón-furgoneta).
Los hombres se muestran más firmes, en general, y no preguntan cuando hablan, no necesitan la retroalimentación del interlocutor. Sin embargo las mujeres acaban más veces sus frases con interrogantes. Ejemplo: hace frío ¿no?
Los hombres interrumpen más a las mujeres cuando hablan que éstas a aquéllos.
En una pareja los temas que más éxito tienen son los que propone él.
Para convencer a su pareja, la mujer suele recurrir a técnicas indirectas (yo diría que aprendió durante siglos a usar su cerebro para dominar al caballo no digo al burro no sea que se ofenda alguien), tono cariñoso, dar a entender... El hombre por su parte manifiesta lo que quiere de forma directa.
La comunicación no verbal tiene sexismos inconscientes: los hombres tocan más a las mujeres,por contra aumenta la distancia interpersonal entre varones, las mujeres sonríen más.
Sin embargo en la madurez ambos sexos se libran de las ataduras y puede que los hombres se muestren más sensibles, más pasivos y dependientes mientras que ellas suelen mostrar su competitividad, energía e independencia.
Los roles masculino y femenino son ataduras civilizatorias, hay otras etnias que presentan estos roles cambiados.
Con respecto a la competitividad y los logros personales los sentimientos femeninos son más ambivelentes que los masculinos, así si hablamos de una mujer que ha triunfado hablamos de soledad, impopularidad, culpabilidad mientras que estas connotaciones no aparecen en el caso de que el "triunfador" sea un hombre.

COMPASION. El desarrollo moral humano también ha sufrido un sesgo sexista. Maduramos hacia una ética basada en la justicia y en la independencia. Pero sin embargo estamos viendo que nuestra especie puede dirigir hacia una ética del cuidado, una moral que no se basase en términos abstractos como justicia y honradez. La excesiva empatía de las mujeres podría no ser un inconveniente competitivo sino una ventaja adaptativa. (aquí comentar que a las animalistas, casi todas mujeres se nos tacha de sensibloides)

viernes, 20 de agosto de 2010

DEMOCRATIZAR LA ENERGIA




Estamos preocupados por modificar y diversificar las fuentes de energía. El petróleo está en decadencia, explotarlo en zonas sensibles o en alta mar es una temeridad. La energía nuclear no tiene capacidad para sustituirla, no hay uranio ni plutonio suficientes, amén del problema tan grave de qué hacer con los residuos, el agua que consume, la posibilidad de usar esa tecnología, aumentando el enriquecimiento, para fabricar bombas atómicas y los peligros de fallos técnicos.

Ante este panorama la humanidad ha de aprovechar esta crisis energética para cambiar en este aspecto también hacia un futuro más democrático, ahorrador y cuya producción esté cercana al consumo. Hay toda una serie de alternativas muy prometedoras que dormitaban sin tener la inversión necesaria.

Cuando se empezaron a instalar los primeros aerogeneradores se nos tildaba de visionarios. Hoy en día son una realidad desde generadores de 3 megavatios a pequeños molinos para consumo doméstico. Los aerogeneradores tienen varios problemas: impacto visual, ruido, trampa mortal para las aves (hay alguna empresa que ha desarrollado una tecnología para frenar las palas e incluso pararlas en caso de detectar su presencia) y sobre todo se está empezando a buscar soluciones para almacenar su energía y disponer de ella en ausencia de viento.

No voy a enumerar todas las posibles fuentes de energías renovables pero sí decir que la solar-termoeléctrica y la geotérmica somera tienen mucho que aportar.

Europa está tratando de seguir con su política de mantener e incrementar su consumo energético y para ello ha puesto en marcha el proyecto Desertec que creará una red de plantas de energías renovables por el norte de África y el desierto para poder proporcionarnos 20.000 megavatios pico de potencia instalada con un coste de 50 millones de euros, supondrá la creación de 150.000 empleos. Las multinacionales y el gran capital se preparan de nuevo para no perder el control sobre la energía eléctrica.

La cuarta parte de los electrones producidos por las futuras instalaciones de Marruecos, Argelia, Túnez o Egipto podría tomar el camino del norte y llegar a Europa a través de 6 líneas submarinas de muy alta tensión (a 2000 metros de profundidad) uniendo Marruecos y Argelia con España, Argelia con Cerdeña, Túnez y Libia con Sicilia, Egipto con Grecia y Egipto, Jordania, Siria y Turquía con Bulgaria. Esta unión costaría alrededor de 8 millones de euros y tendría unas pérdidas de transmisión de energía muy bajas: alrededor del 3% cada 1000 km. (Transgreen).

La pregunta es, que cuando hay trabas y problemas para que se desarrollen adecuadamente las renovables en Europa, ¿se obtendrán las inversiones adecuadas para este proyecto faraónico y para la mejora de la red de transporte y distribución de los países implicados?

Bajo mi punto de vista reducir el consumo energético no solamente consiste en usar bombillas de bajo consumo, evitar dejar los electrodomésticos en espera, es necesaria toda una política energética diferente, democrática que la acerque al ciudadano y a la sociedad:

Debemos apostar por la independencia energética, las microrredes abastecidas por un grupo de energías renovables que la proporcionen junto al lugar de consumo; mejorar la eficiencia energética de los edificios tratando de que sean autosuficientes con el diseño y el aislamiento; concienciando al ciudadano del exceso de consumo que deberá ser de productos locales y de temporada; apostar por el transporte público de las personas en detrimento del vehículo privado; uso del ferrocarril además para las mercancías, evitando el del avión y dejando el reparto local a los vehículos a motor; planificar los polígonos industriales en función del ciclo de materiales para que los residuos de una sean la materia prima de la otra; alimentándonos con productos vegetales, a poder ser ecológicos y disminuyendo drásticamente la ingesta de carne dada su ineficiencia energética, su impacto en la salud y el clima.
Rosa Burgos Pérez

jueves, 19 de agosto de 2010

La ética para con los animales

De toros y argumentos


Ni la tradición, ni la libertad de empresa, ni la protección de una especie, ni el arte y la diversión de los aficionados sirven para justificar una actividad que produce dolor y sufrimiento a un mamífero superior

PABLO DE LORA, JOSÉ LUIS MARTÍ Y FÉLIX OVEJERO 19/08/2010

En el mundo hay personas que creen que los animales poseen ciertos derechos, o cuanto menos que los seres humanos tenemos ciertas obligaciones para con ellos. Y también hay personas que genuinamente creen que no. No es un drama. También hay quienes creen que Elvis Presley sigue con vida, que el color de la piel debe determinar nuestros derechos o que vivimos entre fantasmas. Hay gente para todo.
Pero no hay razones para todo. Los filósofos morales discrepan profundamente sobre el estatus ético de los animales no humanos, pero muy pocos, por no decir ninguno, sostienen que no tenemos ninguna obligación de respeto mínimo, al menos hacia los grandes mamíferos. También los legisladores en muchísimos países del mundo piensan que la crueldad o el maltrato gratuito hacia los animales no son admisibles, llegando a considerar esos actos como delitos. En Estados Unidos, una ley federal promulgada en 1999 castigaba incluso la creación, venta o posesión con fines comerciales de material gráfico que muestre crueldad animal. Con esa norma se trataba de poner coto a la industria de los llamados crush videos -imágenes que muestran la tortura intencional y sacrificio de animales indefensos (perros, gatos, monos, ratones y hámsters)- con los que, al parecer, algunos individuos obtienen placer sexual.

La discusión se centra, por tanto, en estas otras cuestiones: ¿qué obligaciones concretas tenemos y hacia qué animales? ¿Cómo podemos ponderar dichas obligaciones con otras consideraciones moralmente valiosas, como la alimentación y supervivencia de los propios seres humanos o la investigación médica? ¿Es el ocio o incluso el arte uno de esos bienes que cabe sopesar frente al sufrimiento cierto de un animal no humano, como ocurre en las corridas de toros?

Habida cuenta de la alarmante confusión que ha presidido estos días los debates y comentarios, queremos analizar algunos de los argumentos esgrimidos en defensa de la pervivencia del llamado "espectáculo" de los toros e impedir su prohibición.

Vamos a orillar la cuestión identitaria, que algunos interesadamente han introducido en el debate, o la disputa jurídica sobre la competencia del Parlament para tomar esta decisión, así como la hipocresía o incoherencia moral de quienes defienden la medida adoptada, pero no se oponen con parecidas armas a otras prácticas igualmente crueles. Nos centraremos en estos cinco argumentos: la tradición, la desaparición natural, la preservación de la "especie", la libertad y el arte.

El argumento de que los toros son una tradición consolidada en España -y en otros países- no tiene mucho vuelo. Que una acción se haya venido produciendo a lo largo del tiempo sencillamente no ofrece ninguna razón moral para seguir realizándola. Segundo, estos días hemos podido escuchar en boca de algunos protaurinos una preferencia por la "desaparición natural" de las corridas antes que por la prohibición impuesta por el poder público. Las corridas ya habían perdido buena parte del favor popular en Cataluña -se dice- así que hubiera sido mejor que se dejaran extinguir por sí solas. Pero este argumento tampoco funciona. Imaginen que lo extendiéramos a otras acciones o actividades prohibidas. Que dijéramos algo así como: "Cada vez son menos los padres que maltratan físicamente a sus hijos menores, así que dejemos que desaparezca esta práctica de manera natural". O tenemos la obligación de no infligir sufrimiento innecesario a los toros -o a nuestros hijos- o no la tenemos. Esto es lo que debemos discutir. ¿Para qué prohibir algo que ya nadie hace?

Se ha aducido también que, si no fuera por las corridas, desaparecería esta "especie" de toros, y que si las prohibimos, propiciaremos su desaparición. Es el argumento de la preservación, un razonamiento añejo en los pagos de la discusión sobre la consideración moral que merecen los animales no humanos. Al respecto cabe esgrimir, primero, que, desde el punto de vista zoológico, los toros de lidia no constituyen una "especie" independiente. Segundo, si los aficionados son tan profundos defensores de los toros que luchan por su supervivencia, ¿por qué no aúnan esfuerzos colectivos para preservarlos creando refugios naturales en las dehesas sin causarles por ello sufrimiento, como hacemos con los bisontes, por ejemplo? Finalmente, a nosotros nos preocupan prioritariamente -en este y en otros ámbitos de la ética- los intereses y el bienestar de los individuos que sufren el maltrato. Las "especies" -como las lenguas, las naciones o los pueblos- no se ven afectadas por el perjuicio de su inexistencia. Si para preservar una especie debemos torturar a todos sus miembros, tal vez la preservación no sea tan valiosa.

En cuarto lugar, se apela a la libertad: la prohibición supondría un "liberticidio", han dicho algunos. El poder público no está, ha señalado una representante del PP, para decirnos cómo vestir o qué estilos de vida abrazar. Una segunda expresión de la libertad -la libertad de empresa-, ampararía también que se sigan celebrando corridas. El argumento en cuestión presupone lo que antes hemos negado: que desde el punto de vista moral es irrelevante el sufrimiento o dolor que causemos a los animales no humanos. Si la prohibición es un sacrificio ilegítimo de la libertad de espectadores y empresarios es porque lo que ocurra con el toro en la plaza no cuenta nada. Se ha repetido hasta la saciedad, pero muchos no se han querido enterar, que nuestros ordenamientos jurídicos cuentan con multitud de restricciones a la libertad que nadie considera ofensivas ni liberticidas porque con ellas se protegen bienes igualmente valiosos o importantes, incluso cuando ni siquiera se infligen daños a sujetos con capacidad de sufrir. La protección del patrimonio histórico-artístico, o del medio ambiente, o la disciplina urbanística, son ámbitos plagados de prohibiciones en aras a que todos disfrutemos de paisajes, o ciudades más amables, o de un legado monumental, pictórico, escultórico que estimamos valioso. ¿Alguien se imagina que un grupo de personas, basándose en la libertad de empresa, constituyera una sociedad que organizara espectáculos de tortura pública de delfines, en el que tras causarles diversos daños, dolor y sufrimiento se acabara con su vida con una espada? ¿Justificaría algo la libertad de empresa, o incluso la diversión que pudiera generar esta macabra actividad en cierto público? ¿O es que los toros merecen menos respeto que los delfines? Ni la libertad de empresa, ni el lucro mercantil, ni la diversión de los aficionados, sirven para justificar una actividad que produce dolor y sufrimiento a un mamífero superior.

En último lugar, tal vez buscando ese otro valor que justifique el daño infligido, se esgrime habitualmente el argumento de que los toros son un arte -no los toros en sí mismos, entiéndase, sino las acciones que les provocan sufrimiento y al final la muerte-. Pero este razonamiento es, en el mejor de los casos, incompleto, y en el peor, inconcluyente. Lo que sí nos interesa subrayar es que, de resultas de ese debate, cabe concluir que decir que algo es arte no le confiere ningún estatus o valor especial a la actividad en cuestión. Lo que da valor -estético- a un objeto no es, pues, que dicho objeto sea simplemente catalogado como arte, sino el hecho de que se trate de buen arte o arte valioso. Por lo demás, igual que una tradición no es, por el hecho de serlo, buena o mala moralmente, tampoco lo es el buen arte.
No confundamos, por cierto, el supuesto "arte de los toros", con el indiscutible "arte acerca de los toros". Que algunos artistas hayan realizado magníficas obras a cuenta de las corridas, como tantos novelistas las han realizado a cuenta de los asesinatos, no les otorga -ni a las corridas ni al asesinato- ninguna dignidad artística. Los fusilamientos del 3 de mayo no se disculpan por la pintura de Goya. Por seguir con la misma comparación: aunque Thomas de Quincey y algunos de los aficionados a las novelas de misterio tuvieran razón, y el asesinato fuera una de las bellas artes, ello no quiere decir que debamos derogar los artículos 138 a 143 del Código Penal. Y por cierto, un aviso para malpensantes y tramposos: no estamos comparando el asesinato de un ser humano con el sacrificio de un toro; no, no estamos estableciendo una relación de semejanza sino una semejanza de relaciones.

No han faltado en estos días los defensores de la "fiesta nacional" que nos recuerdan que este debate forma parte también de la tradición taurina, como si de un adorno se tratara. Pero no, no se trata de "dar vidilla" -con perdón por el sarcasmo dado el contexto- como si los argumentos, en el fondo, dieran igual. Cuando se discute sobre la conveniencia de una ley que ha de regir la convivencia, los argumentos son lo único que importa.

Pablo de Lora, profesor titular de Filosofía del Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid; José Luis Martí, profesor titular de Filosofía del Derecho de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, y Félix Ovejero, profesor titular de Ética y Economía de la Universidad de Barcelona.

jueves, 1 de abril de 2010

James Lovelock y la Hipótesis Gaia



La hipótesis de Gaia es un conjunto de modelos científicos de la biosfera en el cual se postula que la vida fomenta y mantiene unas condiciones adecuadas para sí misma, afectando al entorno. Según la hipótesis de Gaia, la atmósfera y la parte superficial del planeta Tierra se comportan como un todo coherente donde la vida, su componente característico, se encarga de autorregular sus condiciones esenciales tales como la temperatura, composición química y salinidad en el caso de los océanos. Gaia se comportaría como un sistema auto-regulador (que tiende al equilibrio).

La teoría fue ideada por el químico James Lovelock en 1969 (aunque publicada en 1979) siendo apoyada y extendida por la bióloga Lynn Margulis. Lovelock estaba trabajando en ella cuando se lo comentó al escritor William Golding, fue éste quien le sugirió que la denominase “Gaia”, diosa griega de la Tierra (Gaia, Gea o Gaya).

Lovelock fue llamado por la NASA en 1965 para participar en el primer intento de descubrir la posible existencia de vida en Marte. Participó como asesor de un equipo cuyo objetivo principal era la búsqueda de métodos y sistemas que permitieran la detección de vida en Marte y en otros planetas. Uno de los problemas a resolver sería el encontrar los criterios que deberían seguirse para lograr detectar cualquier tipo de vida. A Lovelock le llamaron la atención las radicales diferencias que existían entre la Tierra y los dos planetas más próximos, fue la singularidad de las condiciones de la Tierra lo que le llevó a formular su primera hipótesis.

"Es demasiado tarde para salvar al planeta"

Ésta es la conclusión del profesor James Lovelock, el polémico científico británico de 90 años que desarrolló la Hipótesis de Gaia, una teoría que sugiere que la Tierra es una vasta unidad cuyos componentes interactúan, manteniendo un equilibrio, que, durante miles de años, ha favorecido a la especie humana.

En entrevista con la BBC, Lovelock aseguró que la única esperanza de cara a un cambio climático completamente impredecible, es que que la Tierra se "haga cargo" de sí misma.

Y aunque las palabras del científico no son muy alentadoras, no atribuyó la responsabilidad a los seres humanos por el estado en el que se encuentra el planeta.

"Nosotros hemos apretado el gatillo, pero no somos culpables. No nos propusimos deliberadamente calentar el mundo, pero como resultado de lo que hicimos -construir civilizaciones-, iniciamos un cambio"

Modelos vs. realidad


Por otra parte, el experto predijo que el clima de la Tierra no se acomodará de forma conveniente a los modelos climáticos elaborados por los científicos.
"Si tomas la última Edad de Hielo (...) pasaron cerca de 2.000 o 3.000 años hasta que la temperatura se calentó en 5º y no fue una curva suave y pareja como predicen los modelos, sucedió como una serie de sacudidas y saltos", aseguró el experto.

"Subió hasta la temperatura que casi tenemos ahora, al final de la Edad de Hielo, luego disminuyó hasta temperaturas más bajas que incluso que durante la Edad de Hielo y se mantuvo así por cerca de mil años, hasta que otra vez subió", explicó el científico.

Esto, añadió, es lo que explica que no haya subido la temperatura en este siglo y el hecho de que hayamos tenido uno de los inviernos más fríos en años, no sólo en el Reino Unido, sino también en el resto del hemisferio norte.

Disfrutar mientras sea posible

En cuanto a las soluciones de geoingeniería que muchos proponen para frenar el calentamiento global, Lovelock se mantuvo escéptico.
Disfrutar la vida mientras se pueda, es la propuesta del experto.

Detrás de estas propuestas "no hay buena ingeniería práctica, lo que hay es ideología e intereses económicos. Europa tiene una obligación enorme en términos de energía renovable y subsidios para desarrollar energía renovable. Y esto es un buen negocio. Por eso no será fácil frenarlo"

"Pero en realidad", afirmó el experto, "no funciona".

En síntesis, los intentos por salvar al planeta, en opinión de Lovelock, no tienen ningún sentido. Sencillamente "porque no podemos hacerlo. No somos lo suficientemente inteligentes para hacerlo", le dijo el científico a la BBC.

"Si se va a salvar, se va a salvar a sí mismo, como siempre lo ha hecho. Así que lo mejor que podemos hacer es disfrutar de la vida mientras podamos", concluyó Lovelock.

Yo pienso que habrá que poner en práctica el mensaje de que aún cuando supiera que el mundo se acaba mañana, hoy plantaría un árbol. Es más necesario que nunca colaborar con GAIA a recuperar el equilibrio.

miércoles, 10 de marzo de 2010

CUANDO LA VIDA TE DA UNA PRÓRROGA



Vivimos el día a día sin apreciar las pequeñas cosas que nos la hacen posible, sin valorar a los seres que nos rodean.

Vivimos deprisa, sin pensar, exhaustos de aquí para allá... y cuando en alguna ocasión la vida nos sacude es cuando tomamos conciencia de que nos llenamos de cosas y actos vacíos de contenido.

Hay que pararse y escuchar al corazón, saber qué momentos nos llenan de gozo, qué es lo que nos conmueve. Conocernos es una tarea difícil porque la sociedad nos hace comportarnos de acuerdo a sus normas para ser aceptados desde la infancia. Lo que creemos que somos o cómo somos es una imagen distorsionada.

Escarbar y encontrarse cuesta. Desgraciadamente no nos lo enseñan en el colegio, es la escuela de la vida la que a veces no lo muestra. Pero muchas veces este conocimiento llega cuando la vida ha llegado a la madurez, cuando casi la hemos perdido.

Cuando la vida te da una prórroga aún tienes la ocasión de separar el grano de la paja.
Por que lo verdaderamente importante no es poseer sino compartir. A la tumba nos iremos con las manos vacías y el corazón lleno.

Rosa