martes, 19 de marzo de 2013

20 de Marzo día sin carne


Un día sin carne por salud, ecología y ética.


« Según mi punto de vista, el modo de vida vegetariano, por sus efectos físicos en el temperamento humano, podría influir, de una manera sumamente benéfica, en el destino de la humanidad”  Albert Einstein

Por el contrario la ingesta de proteína animal es tremendamente destructiva para nuestra salud y la del planeta:

Hace falta diez veces más tierra arable para alimentar un carnívoro que para alimentar un vegetariano.
Adoptar una dieta muchísimo más vegetal y muchísimo menos animal, podría resolver todos los problemas de hambruna, así como los de la destrucción de nuestra madre tierra.

La conducta vegetariana, por su lógica interna a favor de la vida natural contra los antivalores mercantiles, aparece cual base en que los demás movimientos deben finalmente asentarse bajo so pena de quedar superficiales. Antes de traer otras reglas de conducta para un mundo más sano, hay que haber integrado en uno mismo esta opción. Si la humanidad quiere sobrevivir debe adoptar no un vegetarianismo puro y duro (cuando no un frugivorismo supuestamente de los origines, según la Biblia), sino más bien un retorno a la alimentación natural ancestral de antes, la agricultura intensiva.

Reducir el consumo de carne de 300/400 gramos diarios (o más para los americanos) siquiera a unos 100 gramos, o incluso idealmente como los Tailandeses - a 30/50 gramos diarios, disminuiría en consecuencia, de al menos 2/3 y hasta de 90%, el impacto de la ganadería en las selvas y en la agricultura (por el uso de abonos y pesticidas), acabaría sin duda con el corte de leña en Amazonia y África (si se asocia la medida al cese de importación de madera exótica), y bajaría considerablemente el déficit de los seguros sociales, pues el consumo excesivo de carne y azúcar es la primera causa de todas las enfermedades.

Ya que los espacios dedicados a la crianza de ganado representan en total 35,68% de la superficie de tierra del planeta, podríamos así también restituir a la naturaleza más o menos 30% de la superficie planetaria. O sea 26% de las tierras emergidas para los pastos del ganado, y 9,28 % para las superficies agrícolas que se le dedican, que son 11% del total.

 Una idea errónea, muy arraigada, se opone a la reducción de la dieta a base de carne por que nos debilitaría. El toro no come nada más que hierba, el jabalí, omnívoro como nosotros, consume esencialmente frutos forestales, sin embargo es el animal dotado de una vitalidad extraordinaria por excelencia.

Gandhi dijo: " Tenéis que encarnar el cambio que deseáis ver producirse en el mundo."

Reduciréis o hasta suprimiréis vuestros gastos médicos. Vuestra mente se volverá más clara y disminuirá vuestra agresividad. Reduciréis muchísimo la destrucción ecológica de la tierra.

Desestabilizaréis gravemente el sistema económico y social impuesto por los señores del mundo. Reduciréis drásticamente sus provechos financieros y así los obligaréis a convertir sus actividades.

Adoptar aquella alimentación que permite devolver a la naturaleza, luego a los árboles, plantas, animales  unas superficies inmensas, igualmente permitiría aumentar la variedad de nuestros recursos en alimentos naturales y gratuitos, y mejorar la salud de todos.

Mientras  que seguir con el consumo de carne equivaldría a suicidaros ahora, vosotros, vuestros hijos, y toda la colectividad. Esta verdad sencilla, si se adopta y se aplica ampliamente, bastará para salvar la humanidad y regenerar el planeta.
  

Por otra parte la ganadería intensiva es una forma de explotación despiadada de los demás animales por los humanos, y  está basada en una forma de discriminación tan profundamente arraigada en nuestra cultura, y tan poco cuestionada hoy en día, como en siglos anteriores lo fue la explotación de los humanos. Debemos buscar nuestra guía moral, no en la tradición o las costumbres, sino en la justicia y la ética. Del mismo modo, que hemos comprendido que discriminar a otros por su sexo, color de la piel o cultura es injusto, el asumir que los demás animales no merecen tener una vida acorde a su condición, es una afirmación que debería pertenecer al pasado.

Rosa Burgos

viernes, 8 de marzo de 2013

LAS POLÍTICAS PARITARIAS Y VERDES VAN JUNTAS



Los hombres en general para comprender el mundo intentan encasillar y fragmentarlo según categorías, pero obviamente ni la naturaleza ni las personas encajamos en esos marcos. Las mujeres intentamos comprenderlo en su conjunto sin dividirlo en elementos. El especismo es la discriminación por especie, por ser diferentes se justifica la jerarquización y explotación. El machismo es


- La forma más ancestral de desigualdad es la fundada en la diferencia sexual y anatómica de los seres humanos.

Ninguna persona ni grupo humano es ajeno a esta dolorosa división artificial de la humanidad. La opresión patriarcal de las mujeres es decimonónica y omnipresente, y se suma y superpone a cualquier otro tipo de forma de desigualdad y maltrato discriminador. Constituye un tronco unificador que traspasa fronteras, épocas, culturas, grupos y sociedades históricas de todo tipo, adoptando múltiples formas normativas, leyes y lenguajes según la particular estructura social y cultural en cada sociedad y época.

- La dominación masculina tiene un carácter socialmente transversal: es intercultural, inter-clasista e inter-ideológico.

La división y separación imperativa de los seres humanos en función de su sexo biológico en dos rígidas y antagónicas categorías de humanos adopta muchas formas a lo largo de la historia. Como mujeres que somos, entendemos que somos parte y nos afecta directamente este amplísimo ejercicio de violencia y desigualdad frente a la realidad de la diversidad y pluralidad humana, y por ello defendemos el derecho universal a un trato equitativo y justo para las personas en especial para las mujeres.

- La enquistada y cotidiana discriminación y desigualdad entre hombres y mujeres.

A pesar de la existencia de leyes universalistas que sin discriminación sexual abogan por la protección y defensa de los derechos humanos igualitarios en sociedades como las nuestras, consideradas avanzadas y modernizadas, en las prácticas socioculturales y en las relaciones cotidianas entre mujeres y hombres se reproducen dos formas diferenciales y jerarquizadoras de socialización. Este doble sistema sociocultural adjudica normas de comportamiento diferentes y en relación de jerarquía y subordinación, donde lo masculino, con sus valores y prácticas asociadas se constituye en norma suprema de valor, poder y distinción frente a los valores designados como femeninos y sus éticas prácticas de donación hacia los otros próximos, que solo obtienen aprecio y reconocimiento en el encierro de los roles domésticos y mundos privados de relación entre los seres humanos.

- La igualdad y la dignidad desde la diferencia es un proyecto inacabado para las mujeres de cualquier condición.

Defendemos el valor universalista de los derechos básicos de las personas y la ciudadanía, al margen de las diferencias por su condición anatómica y sexual, y con ello cuestionamos las muchas formas de minorización y subalternidad que vienen sufriendo las mujeres, y que aún perviven a menudo invisibilizadamente, en todos los espacios sociales, privados y públicos. La necesaria apuesta emancipatoria por unas formas de convivencia más equitativas y justas entre mujeres y hombres, ha de poder hacerse hueco y tomar protagonismo en cualquier agenda de acción y proyecto que se autoproclame a favor de la mejora y el bienestar común. Entendemos que el avance en el cumplimiento de los ideales igualitarios entre los seres humanos, y particularmente entre las mujeres y hombres, debe expresarse en todas las organizaciones, instituciones y grupos, que han de adoptar como propios los cambios igualitarios que cuestionen la jerarquía y la dominación masculina.

- La política es un espacio hegemónicamente masculino.

La deseable opción a favor de la equidad en el acceso y reparto de los bienes sociales entre hombres y mujeres se ha de poder expresar en las relaciones privadas y domésticas y también en las relaciones que se establecen en los espacios públicos, como es el político e institucional encargado de la regulación y la gobernabilidad colectiva. Con las históricas conquistas del derecho al voto para las mujeres a lo largo del siglo XX no han acabado las ancestrales discriminaciones políticas de las mujeres. Los partidos y organizaciones políticas de cualquier tinte y condición, que aspiran a representar a la ciudadanía en los procesos electorales y en las instituciones y políticas de gobierno, deben garantizar mediante reglas estrictas unas condiciones ejemplares de participación y equidad entre mujeres y hombres en sus formas de representación, liderazgo y decisión. Esta metas en defensa de los derechos de igualdad y equidad en el espacio propiamente político nos llevan a defender con fuerza y pasión su puesta en práctica mediante una variedad de fórmulas basadas en la "acción positiva", "la política paritaria" y "las organizaciones propias" de los colectivos de mujeres. Estas herramientas sirven para romper los duros “techos de cristal” que en política eliminan, individualizan o seleccionan arbitrariamente a las mujeres, en función de los particulares intereses y el poder de designación de las familias y grupos de hombres que dominan e imponen las reglas del campo político-institucional.

- Las políticas verdes y la paridad van juntas.
En “la nueva cultura política” defendida por los partidos y las organizaciones con fines de transformación ecológica para la sostenibilidad de las sociedades humanas, las políticas paritarias se hacen inevitables. Han de convertirse en distintivas y ejemplares para impulsar con ello avances reales contra la desigualdad patriarcal en la sociedad en general, y en cualquier contexto, organización y circunstancia política en particular.
Los mecanismos paritarios y de discriminación positiva a favor de las mujeres en el terreno de la participación, la decisión, la representatividad y el liderazgo, deben instituirse y asegurarse mediante reglas estatutarias de funcionamiento que marquen los hábitos de la cultura política de las organizaciones y de sus miembros, y pongan límites irrebasables a la acumulación de recursos políticos y de poder de dirección en manos de hombres y grupos de hombres.

- Sin organizaciones autónomas de mujeres las políticas de paridad no andan.
Las reglas paritarias de una organización pueden ser ineficientes o incluso contraproducentes para las mujeres si en su aplicación se pervierte el sentido original de las mismas: dividir equitativamente los bienes y recursos asegurando que las mujeres como colectivo tengan asegurado el acceso continuado a los mismos. La experiencia histórica de las mujeres muestra la necesidad política que tienen de dotarse de organizaciones propias y autónomas para dar forma y expresión a sus intereses y metas colectivas, y también para impedir la posibilidad de un uso contradictorio e ilegítimo de las fórmulas paritarias: cuando se utilizan con la finalidad de validar solo a las mujeres individuales que previamente han sido seleccionadas y designadas por los grupos de poder y los liderazgos masculinos.


. La feminización de la sociedad es necesaria para la responsabilidad ecológica y la transición verde

Aunque nos consideramos parte y continuadoras de la genealogía de mujeres y de sus históricas luchas en favor de los derechos políticos y sociales igualitarios para las mujeres, además percibimos como los valores masculinos de conquista, autonomía y libertad, y desarrollados desde los ideales modernos de progreso y desarrollo ilimitado, están esquilmando aceleradamente las limitadas y frágiles condiciones de salud y vida del conjunto del planeta. Ante la gravedad de la crisis de supervivencia ecológica que hoy atraviesa la humanidad en su conjunto, las históricas metas de avance igualitario para las mujeres deben armonizarse e integrarse con urgencia en los objetivos y las restricciones de la agenda de la preservación ecológica y el decrecimiento físico de nuestras necesidades y formas de vivir, y con ello evitar que las mujeres participemos también en la delirante y faústica fiesta del maldesarrollo destructivo del conjunto de la vida terrestre. Ante la degradación y pérdida de los servicios y bienes ambientales vitales y necesarios para nuestra continuidad y existencia común y colectiva, entendemos que las mujeres no deben “travestirse” emulando los antropocéntricos valores masculinos de éxito y riqueza. Al contrario, entendemos que podemos revalorizar, reconstruir e irradiar nuestras culturas e identidades femeninas que han sido fruto de los imperativos patriarcales, con la finalidad de afrontar mejor los necesarios cambios verdes en nuestras formas de organización, en la producción, en los estilos de vida y consumo, y en el pensamiento y la cultura. Desde los valores autoreconstruidos y autodesignados de la feminidad, queremos hacer puentes transitables para la transición consciente hacia una nueva y ampliada moral de responsabilidad y cuidado hacia la vida natural que es la fuente matricial para cualquier sociedad humana y futuro. Como mujeres que somos, no queremos contribuir a usurpar ni lesionar las oportunidades y los derechos de la vida natural y de los seres humanos en el futuro, y no queremos sumarnos a la insensata destrucción de los bienes y servicios ambientales que son condición de nuestra propia existencia y bienestar. Como mujeres verdes que somos, optamos por una nueva responsabilidad y ética femenina del cuidado, ampliada a la vida natural que enferma y muere. Como ecofeministas que somos, junto a los nuevos derechos ambientales, considerados como guías y principios fundamentales de toda acción y proyecto humano, defendemos unas formas dignas y equitativas de convivencia entre mujeres y hombres en un planeta finito y común. Como mujeres defendemos la vida, la armonía y el cuidado de GAIA. No somos especistas.


lunes, 4 de febrero de 2013

El gas de pizarra les cuesta caro a las grandes compañías petroleras


La industria americana saca provecho de esta energía abundante y barata, sin embargo no es rentable para las mayores empresas petroleras como ConocoPhillips y Shell, y que desagrada a los directores financieros de estos mastodontes a causa de la caída de los precios del gas natural en los Estados Unidos ya que deben revisar la valorización de sus yacimientos.

Los precios del gas en los Estados Unidos se mantienen a un nivel muy bajo a pesar de un aumento de la demanda.  Los grupos petroleros europeos no van a salir de la noche a la mañana del negocio de los gases de pizarra en los Estados Unidos. Esta presencia les permite adquirir una experiencia tecnológica que llevarán a Asia o Gran Bretaña por ejemplo.

Los gigantes americanos, sin embargo, están muy expuestos a los rendimientos de sus inversiones en el gas de pizarra - así como ExxonMobil que rescató por 35 mil millones de dólares XTO, especialista en la exploración y en la producción de yacimiento de gas no convencional-, no ve revalorizar sus activos. Sus resultados financieros están muy afectados por la debilidad de los precios del gas.

En julio de 2012, Rex Tillerson, el patrón de ExxonMobil, afirmaba que todas las compañías del sector ' iban a perder sus camisas ' a causa de la debilidad de los precios del gas.

Algunos hasta pierden su trabajo. El martes, Chesapeake anunciaba la salida de su patrón y fundador, Aubrey McClendon. El grupo invirtió masivamente en el gas de pizarra: y debido al bajo nivel de la rentabilidad, las deudas se acrecientan. A sus dificultades estratégicas se añadieron, para Sr. McClendon, acusaciones en cuanto a su gestión personal de la empresa.

Pero no todo el mundo no pierde dinero con el gas de pizarra en los Estados Unidos. En este contexto, los petroleros procuran adaptarse: reducen la extracción esperando días mejores y hacen economías para bajar los costes de producción. Otros como el grupo anglo-irlandés va  a construir una fábrica petroquímica en el nordeste de Pittsburgh (Pensilvania), con el fin de sacar provecho de la reindustrialización gracias al bajo coste del gas desde la salida a escena de los gases y el petróleo de pizarra.

La exportación es otra opción. Permite vender a mejor precio este gas, Shell quiere crear, en asociación con Kinder Morgan, una unidad de licuefacción de gas natural con una capacidad de 2,5 millones de toneladas al año y exportar este gas fuera de los Estados Unidos: será competitivo incluidos los gastos de transporte con el producido en Europa y en Asia.

Por el momento, las autoridades americanas han dado autorización sólo a un  sitio, ubicado Louisiane, para que exporte el gas a partir de 2016, pero hay una quincena de proyectos sobre la mesa.

La administración Obama vacila en abrir más las compuertas, ya que son primordiales para la autonomía energética del país, mejora el poder adquisitivo y se produce una reindustrialización, hay más empleo y bajan los precios energéticos. Sus efectos nocivos sobre el cambio climático y cómo afecta esta industria al deterioro de las zonas de extracción y el posible retroceso en el desarrollo de las energías renovables están en el otro lado de la balanza..

lunes, 28 de enero de 2013

Comer carne no es un asesinato es un suicidio


El vegetarianismo es un estilo de vida que prescinde de los alimentos de origen animal.
Esta corriente, cuyo origen se atribuye al budismo y a las religiones primitivas de la India y a su prohibición de matar animales, alcanzó cierta popularidad en Europa a partir de la segunda mitad del siglo XVIII debido, en parte, a la idea del retorno a la naturaleza, a la vida sencilla y como reacción contra los excesos de la alimentación de los poderosos.
Muchas personas de círculos intelectuales creían que la dieta vegetariana conducía a la virtud y a la salud, mientras que el consumo de carne conducía a la superstición y al crimen. Y desde entonces los seguidores del vegetarianismo han adoptado un tipo de alimentación alternativo.
Existe un variado número de dietas vegetarianas. La más severa es la dieta estrictamente vegetariana, exclusivamente a base de verduras, frutas, cereales y legumbres (Veganos), otra que solo comen fruta, pero existe otra, la ovo-lácteo-vegetariana, en la que además se introducen los huevos y la leche o derivados.
El vegetarianismo estricto se dice presenta ciertas limitaciones nutritivas que pueden llegar a afectar al ser humano. La falta de hierro o la ausencia de vitamina B12, indispensable para nuestro organismo, podrían ser causa de una anemia y graves alteraciones del sistema nervioso. Que se puede suplir con ingesta de algas o suplementos. Según confirman las guías dietéticas publicadas recientemente, la dieta ovo-lácteo-vegetariana es la más satisfactoria desde el punto de vista nutricional.
El vegetarianismo contribuye a la prolongación de la vida, pues dejas de ingerir las aminas que contienen los cadáveres de animales.
La ovo-lácteo-vegetariana es en resumen una dieta muy equilibrada. La variedad de alimentos que la componen provocan una regeneración del organismo constante. Sus facultades depurativas estimulan la formación de tejidos y la eliminación de toxinas.
Esta dieta se considera ideal para quienes padecen enfermedades cardiovasculares, porque también baja el colesterol. Para notar sus efectos, hay que seguirla como mínimo durante un mes, pero puede mantenerse si se quiere por tiempo indefinido, e incluso toda la vida.
Sin embargo para muchas de las personas que optamos por esta dieta tiene además un alto componente ético: no deseamos contribuir al sufrimiento animal.
Para ello dejamos de no solo comer, de vestir, de consumir otros productos de origen animal o que hayan sido testados en animales y llevar una vida acorde para no realizar acciones que supongan un deterioro del planeta.
Resulta difícil no tener alguna incoherencia ya que en nuestra sociedad estamos en minoría y este criterio no es tenido en cuenta a la hora de etiquetar los productos. En una sociedad que ve a la naturaleza, los árboles, los animales como recursos... somos bichos raros.
A veces evitamos usar zapatos de piel y estamos utilizando el coche con el que matamos directamente insectos, atropellamos a algún animal o contribuimos con el cambio climático con lo que matamos indirectamente a muchos que desconocemos.
Se nos inculca que somos omnívoros, hemos sido criados en esa creencia y para muchas personas resulta difícil abandonar los hábitos...
Cuando me hice vegetariana por motivos éticos traté de formarme en dietética, un grupo de vegetarianos nos juntábamos, íbamos a charlas de Felipe Torres del Solar. Aprendí a comer: primero lo crudo, luego lo hervido o asado y finalmente abusar poco de los fritos. Seguíamos una dieta semanal que incluía un ayuno de 24 horas para depurarnos, cultivamos la tierra, hacíamos yoga. La vida nos llevó por derroteros diferentes y unos siguieron una vida más austera y otros no.
Creo que también es importante que sepamos que la ingesta de carne está suponiendo además de un gran holocausto animal un grave deterioro de nuestro planeta por el excesivo consumo de agua en la agricultura para pastos, de destrucción de bosques, de contaminación de suelos y también de gastos sanitarios.
Debemos pedirle a nuestra sociedad que disminuya drásticamente el consumo de proteína animal por ética, salud y ecología. Comer carne no es un asesinato es un suicidio.

lunes, 21 de enero de 2013

ABANDONAR EL DIESEL



Los gases de escape de los motores diesel están clasificados como cancerígenos para los seres humanos por parte de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC / IARC), y la agencia para el cáncer de la Organización Mundial de la Salud (OMS) .

Es necesaria una rápida actuación de la industria automovilística, al igual que de los poderes públicos  para dejar de fabricar y retirar lo antes posible estos vehículos. Para hacer memoria ya en el año 1988 se habían hecho estudios en los que se consideraba muy probable que estos gases fueran cancerígenos, sin embargo el principio de precaución no fue aplicado.

También hay que evitar que los automóviles que funcionan con diesel dejen de circular por el centro de las ciudades de forma inmediata. Los filtros de partículas que llevan estos vehículos sólo son eficaces por encima de cierta temperatura por tanto las personas estamos más expuestas en los cascos urbanos.

La explosión del asma infantil y otras afecciones respiratorias en nuestras ciudades es el resultado de la política automotriz llevada a cabo, pero no sólo nos provocan enfermedades pulmonares también hay un vínculo entre las enfermedades neurodegenerativas y la exposición a partículas finas.

El diesel ha sido impulsado por la lucha contra el cambio climático debido a que su potencial de calentamiento global es menor que el de la gasolina, Ha sido peor el remedio que la enfermedad. Salud y medioambiente deben ir de la mano.

Es necesario reducir el tráfico rodado y su contaminación potenciando el transporte público en detrimento del privado, el transporte de mercancías por ferrocarril en lugar del carretero o peor todavía que el avión. Con soluciones como la reducción de velocidad, en los cascos urbanos sobre todo, las tasas de congestión, promover el transporte suave y el desarrollo de un sistema de transporte público accesible a todas las personas, los pueblos y todos los bolsillos, podemos proteger la salud de la ciudadanía y nos permite una revisión de la planificación de la movilidad.

Pero sobre todo la ciudad ha de transformarse para priorizar los desplazamientos a pié, en bicicleta y transporte público que debe ser mayoritariamente eléctrico.

martes, 26 de junio de 2012

La duración de la vida de las centrales nucleares

Es una perogrullada decir que el primer tipo de incertidumbre de un técnico nuclear es la duración de su instalaciones. La industria nuclear es joven y no siempre se pueden identificar todos los fenómenos que determinan la duración de la vida de una central nuclear. Reemplazar ciertos elementos pesados como la vasija del reactor o cámara de contención es considerado por los expertos como prohibitivo desde el punto de vista económico, hay muchas partes que si pueden ser objeto de una operación de rejuvenecimiento o reemplazamiento que permitan continuar con la explotación de la instalación con una seguridad óptima.

El cálculo económico será quien determine en última instancia la elección de cada una. El ejemplo estadounidense es representativo del esfuerzo de extensión de la vida de las plantas y, más generalmente, la optimización de las herramientas existentes. Unos pocos reactores ya han obtenido la renovación por 20 años de su licencia de explotación por parte del regulador Estados Unidos: la Comisión Reguladora Nuclear (NRC) ampliando su vida de 40 a 60 años (aunque, por supuesto, los reactores deben cumplir con las normas de seguridad de la NRC). Hay en estudio otras 20 solicitudes de autorización para ampliar su vida.

En 2002, la Comisión de Regulación Nuclear también accedió a un gran número de operaciones de aumento de la potencia de los reactores individuales. Colectivamente, esta operación ha incrementado el capacidad de 22 reactores en 994 MWe en los EE.UU. Japón planeaba disposiciones idénticas.

El parque de generación de energía nuclear a EDF es joven (17 años de promedio). Su renovación no podría llevarse a cabo hasta más allá de 2015-2020. FED ha trabajado con una hipótesis de 40 años de vida mientras que la Autoridad Europea de Seguridad considera un tiempo razonable 30 años y pide ver caso por caso. Extender la vida de la flota actual de las centrales presenta un interés económico evidente según el informe MM. Charpin. Un informe de la dirección de la Previsión hace el mismo pronóstico comparando el coste por kWh de las centrales nucleares cuya vida se prolongaría a 1,2 c_ / kWh,, frente al 2,7 c_ / kWh para nuevas plantas de energía.

La tendencia a maximizar la vida de las plantas existentes también se explica, en un mercado liberalizado de la electricidad, por la natural aversión de las electricas hacia las inversiones a largo plazo. De hecho, se tardan entre 5 a 7 años para construir un reactor nuclear contra 2-3 para una planta de gas. Además, los costes capacidad de inversión kWe son mucho más grandes (aproximadamente 1500 kWe para un reactor contra 300-450 para una central de ciclo combinado de gas natural o carbón en lecho fluidizado circulante).

De esta manera, la inversión de capital de las centrales nucleares representan alrededor del 60% de los costes de producción actuales y solo alcanzan un 20% para las plantas gas. El tiempo para hacer rentable la inversión es mucho más elevada para la nuclear. Es solo a largo plazo cuando se amortiza y por lo tanto es menos resistente a cualquier cambio que cuestione el precio de la energía o la reglamentación. El compromiso de los gobiernos en favor de la energía nuclear en este contexto es un factor capital para su éxito.

La situación:

La mayoría de los operadores de Estados Unidos quiere extender la vida útil de sus reactores más allá de su plazo inicial de 40 años. Es su derecho y eso es comprensible, ya que es en todos los casos menos costoso y mucho menos complicado en términos de los permisos para un instalar un nuevo reactor.

En los Estados Unidos, la autorización funciona con una extensión de la licencia en principio cada 10 años sin límite máximo, a priori, como en Francia. La duración máxima se fija de antemano. La NRC ha tenido que pronunciarse sobre el principio de elevar el límite máximo de 40 años a 60 años, basándose en un examen del reactor. La mitad de los reactores han sido objeto de una solicitud y todos han recibido permiso.

Hay que tener en cuenta que los permisos de la extensión se obtuvieron antes de Fukushima. Habrá que ver el impacto económico de las nuevas mejoras que se impongan a partir de ahora. Y hay que tener en cuenta que si aumentamos las medidas de seguridad disminuye la rentabilidad de las centrales. No se puede proteger de los riesgos al 100%.

Las centrales nucleares de EE.UU. en general están mucho menos estandarizadas y pueden tener problemas del envejecimiento que pueden conducir a dañar su seguridad mucho más rápidamente de lo que los operadores hacen prever.

En resumen: los operadores dicen "queremos seguir", y la NRC "Yo no lo prohíbo por ahora." Se deja abierta la posibilidad de exceder de 40 años, pero que no se comprometen en absoluto a alcanzar los 60 años (nuevo máximo permitido). Otra cosa es si realmente no se compromete la seguridad.

Vivimos en un mundo en que es fácilmente corrompible, las consecuencias de los accidentes no están contempladas, son los llamados costes externos, si fueran tenidos en cuenta no serían rentables.

lunes, 6 de febrero de 2012

OTRA BURBUJA QUE PINCHA: LA AERONAÚTICA



Durante los últimos años hemos visto sembrar de aeropuertos nuestra geografía, la lista es amplia y las inversiones cuantiosísimas. Sin embargo hay estudios que indican que para que los aeropuertos sean rentables deberían distar 600km. y contar con núcleos de población importantes en su entorno. Hay que tener en cuenta que el aire proporciona un 20% menos empleos que el resto de la economía, con lo que esas inversiones en otro sector habrían creado más puestos de trabajo.


Se ha intentado justificar las infraestructuras por el incremento de vuelos y para ello se ha subvencionado con dinero público a las compañías de vuelos baratos. Lo más sangrante es que se han puesto en marcha rutas peninsulares que competían de forma desleal con otros medios de transporte público más sostenibles como el ferrocarril. No existe una planificación de movilidad en nuestro país. La tasa de crecimiento del tráfico aéreo es incompatible con una política de desarrollo sostenible, el aumento de la contaminación que se genera vacía los esfuerzos de otras industrias.

Se han propiciado vuelos a precios ridículos, muy por debajo de su coste real con lo que han creado pozos económicos que deberían cubrir nuestras administraciones con los impuestos de toda la ciudadanía. Y el augero ha alcanzado tal nivel, unido al tirón de orejas que nos hemos llevado de la UE por estas subvenciones no acordes y agravado con el actual nivel de endeudamiento de las administraciones que no han tenido más remedio que dejar caer el sector aeronaútico: la burbuja ha explotado.

El terrible saldo son miles de personas privadas de su puesto de trabajo, procedentes de aeropuertos cerrados y ahora la quiebra de Spanair, una auténtica tragedia para casi 3000 familias. Además de los daños colaterales a quienes esperaban volar a esos precios y que ahora no van a poder hacerlo. Es más lógico subvencionar a las personas por motivos de salud, pero es inmoral hacerlo para el ocio.

El desarrollo del tráfico aéreo ha sido posible sólo porque los impuestos aplicados a esta área son prácticamente inexistentes (ninguno sobre el combustible, tasas reducidas sobre los billetes de avión, y las mencionadas subvenciones a los vuelos baratos) y no se han tenido en cuenta los costes externos. Esto crea efectos económicos perversos y un perjuicio a nuestro medio ambiente. La sustitución del avión por el tren es imperativo sobre todo para vuelos inferiores a 600km.

Hay una clara responsabilidad política en todo ello. Aquellas lluvias trajeron estos lodos.